Vuelta a la vida en La Térmica

Fotografía Facebook de La Térmica

Sin ninguna duda, el sector de la cultura en nuestro país, ha sido el que más duramente ha golpeado la crisis del coronavirus. Desde la cancelación de multitud de eventos a la reducción de aforos, el panorama artístico cultural ha dado un giro de 360 grados en apenas unos meses.

En 2013 el Ayuntamiento de Málaga inauguró una nueva etapa con la  creación de La Térmica como espacio de creación cultural.

En toda la gestión de esta nueva normalidad cultural, “La Térmica” ha sido todo un referente.  Este edificio que originalmente nació como casa de socorro y beneficencia, ha tenido que lanzarse ahora al rescate de la cultura malagueña. Desde que el 14 de marzo el gobierno aprobara el Estado de Alarma, La Térmica ha buscado la forma de ir adaptándose a cada fase para que la cultura pudiera seguir llegando a los ciudadanos. Aunque en un principio tuvo que optar por aplazar o cancelar algunas de las actividades de su programa, rápidamente pusieron al alcance de todos más de 200 conferencias gratuitas en su página web para aliviar los primeros días de confinamiento. 

En este mismo camino, el 6 de abril, lanzaban “La nevera” bajo el lema “recomendaciones culturales para la cuarentena” un espacio en Redes Sociales por el que pasaron más de setenta personajes del mundo de la cultura de nuestro país y en el que ofrecían una serie de recomendaciones y reflexiones culturales.

Con la llegada de la fase 3, el 8 de junio, dieron el primer paso en su reapertura en la sede del Centro Cultural La Malagueta  a través de la exposición “Flamenco” de Carlos Saura, para la que redujeron el aforo y tomaron todas las medidas sanitarias necesarias.

La gran reapertura llegaría casi un mes más tarde, el pasado viernes 3 de julio, cuando el edificio principal, situado en la antigua Casa de la Misericordia se preparaba para reabrir sus puertas al público con el programa “Los jardines de La Térmica”.

Este programa se ha basado en ocho propuestas relacionadas con el cine, las artes escénicas y la música clásica y todas ellas han tenido lugar a partir de las 21:30h en las zonas verdes del edificio, junto al Archivo General. Para el control del aforo (reducido al 50%) las entradas se pusieron a la venta con un fin benéfico, la fundación Bisturí Solidario y se han seguido todas las recomendaciones del Ministerio de Sanidad, desde la colocación de gel hidroalcohólico en diferentes puntos clave, el control sobre la distancia de seguridad entre las distintas butacas y la organización del flujo de personas tanto a la entrada como a la salida de las actividades.

Ahora llega un nuevo reto, retomar al 100% la actividad presencial de la agenda a partir de septiembre, aunque no nos queda ninguna duda de que lo lograrán con éxito pues como bien se dice en la propia historia del edificio, en sus cien años de historia, la Casa de Misericordia ha sabido  adaptarse a los tiempos y necesidades de la sociedad malagueña en el tránsito del siglo XX al XXI.