¿Visibilidad es que antes no hubiera ninguna mujer en el cine y ahora haya una?

Cuatro graduadas en comunicación audiovisual presentaron el pasado año su documental “Los que no sienten”. Desde Paréntesis hemos podido sentarnos con Carlota Mojica (máster en diseño visual en la escuela La Gauss),Alba Cantero (máster en fotografía de publicidad y moda) y Débora Vargas (en proceso de selección en la ECAM de Madrid, donde quiere cursar la diplomatura de cine documental),tres mujeres creadoras con las que hemos hablado de creación, mujeres en el arte y el conflicto de Gaza. 

Personalmente, siento que como mujeres estamos teniendo la suerte de vivir un gran cambio en la forma de relacionarnos entre nosotras y de presenciar una gran ola de sororidad que se manifiesta de manera expresa en el mundo del arte. ¿Qué opináis vosotras?

D: Antes, la figura del hombre estaba tan presente en el mundo del arte que cuando una única mujer por suerte podía destacar, porque no es por otra cosa, en este mundo al final las mujeres destacamos por suerte,sí que había más competencia entre ellas, pero al final, poco a poco parece que estamos encontrando nuestro lugar y estamos empezando a apoyarnos más entre nosotras. Cada vez que una artista crea algo o lanza algo, el resto de hermanas, por decirlo de alguna manera, ya lo está compartiendo o intentando darle visión. En el cine por ejemplo, cada vez se van viendo más mujeres artistas haciendo películas o haciendo cortos y yo creo que eso también se debe a ese gran apoyo que tenemos entre nosotras. 

A mi me llamó mucho la atención que las cuatro firmárais el documental como directoras, creo que es una cosa que he visto menos veces con directores que son hombres.

D: Es que al final al ser un trabajo de clase, porque la realidad es esa, nació como un trabajo de clase, es un trabajo de las cuatro, aunque cada una tuviera una función diferente. Al final, todas teníamos la decisión para todo, las cuatro aportamos nuestro punto de vista.

¿Creéis que aún existen barreras para las mujeres en el mundo audiovisual?

A: Tanto yo como mis compañeras hemos estado en rodajes y ves que el ambiente sigue siendo muy masculino, además de que la opinión de la chica no sea tan relevante como la de un chico desgraciadamente, pero bueno, poco a poco …

D: Este año en los Goya ha ganado la primera directora de fotografía. ¿Desde cuándo se organizan los Goya? Y justo este año gana la primera mujer .La película de Las niñas también ha sido una de las pocas nominadas cuya directora es una mujer. Ahora se está dando más visibilidad pero ¿visibilidad es que antes no hubiera mujeres en el mundo del cine y ahora haya una?.

C: Queda muchísimo por mejorar, sobre todo en números. Como el ejemplo que comenta Débora, hace falta dar visibilidad a más mujeres directoras, no solo a un par. Y esto se puede extrapolar a muchos más ejemplos tanto dentro del sector audiovisual como fuera de él.

A: En España, por ejemplo, el 70% de graduados de comunicación audiovisual son mujeres y aún así sigue habiendo  una desigualdad increíble en la industria. Das por hecho que si te fijas en los créditos de una película los únicos nombres de mujeres que van a aparecer va a ser en maquillaje y peluquería… y que eso esté cambiando es estupendo, pero todavía es difícil llegar a un rodaje y que encuentres a un cámara que sea mujer, o a una directora de foto… siempre te vas a encontrar a un equipo de dirección compuesto mayoritariamente por hombres.

¿Creéis que es importante como creadoras tener referentes femeninos?

C: Totalmente. El hecho de no tener referentes femeninos me haría creer erróneamente que soy inválida para convertirme en una creadora audiovisual, dirigir un cortometraje, ser diseñadora… Me haría creer que me encuentro en un mundo masculinizado en el que solamente los hombres tendrían oportunidades.

A: Incluso dentro de la carrera se echa de menos una mayor visibilidad. Por ejemplo, cuando vimos la nouvelle vague sólo nos hablaban de Godard y Truffaut, mientras que Agnés Varda, siendo precursora del movimiento, no fue mencionada o estudiada. Creo que es importante que tengamos referencias audiovisuales de otras creadoras porque al final también es una manera de apoyarnos y de dar visibilidad al trabajo de otras chicas.

¿Cuál creéis que es vuestra narrativa como mujeres artistas?

A: pienso que en nuestro caso, nosotras somos un portavoz para Tamar. Al final la que lo dirige todo prácticamente podríamos decir que es ella. Es un documental solamente creado por mujeres y Tamar, no hay ningún chico entre medias. Tamar es una mujer increíblemente fuerte y tiene un discurso muy claro y firme que hace llegar de forma muy fácil a las personas y creo que no habría sido igual si el documental estuviese protagonizado por cualquier otra persona que no hubiese sido ella.  Entonces sí que creo que ahí hay una narrativa, porque al fin y al cabo nosotras nos dejamos llevar por lo que ella quería contar y no por lo que planteamos inicialmente.

D: A lo mejor si hacemos otro tipo de trabajos nos centramos en otro tipo de cosas. Si yo realizo un trabajo audiovisual quizás sí que quiera contar con un equipo más femenino, pero no por mí, sino por poder darles esa visibilidad que hemos dicho antes a las mujeres en el cine. No creo que se trate en general de una narrativa, sino de dar visibilidad aunque luego dependiendo del tema que trate la obra se le de un enfoque más específico u otro.

Hablando de LQNS, ¿Desde dónde partisteis para dar forma al documental?

A: Alejandro Alvarado (profesor de la UMA y realizador documental) se puso en contacto con nosotras para preguntarnos si nos apetecía usar esta oportunidad para realizar un documental para su asignatura. Nosotras al principio estábamos súper bloqueadas porque no sabíamos cómo enfocarlo.

C: Partimos desde nuestro propio desconocimiento y el sentimiento también de incapacidad de realizar un documental en el que teníamos que mostrar aspectos que nosotras no vamos a vivir ni experimentar nunca. Es ahí cuando nos damos cuenta de que la única persona que merece voz en el documental es Tamar y que nosotras somos únicamente sus mensajeras.

D: teníamos una idea muy clara, nuestras referencias de documentales con colores y planos trabajados y bonitos…y Tamar nos dijo algo como ¿qué os pasa?, es que queréis sacar el lado bonito de una cosa que no tiene lado bonito. Nos empezó a enseñar videos de su hermano, de amigos de su hermano que estaban mutilados, pero así, con total naturalidad. Nos contaba historias de la muerte de familiares cercanos como si yo te cuento que he ido hoy a la autoescuela. El día a día, la lucha y la muerte los cuenta de una manera que en principio dices, es que no te importa, pero no es que no te importe, es que es su día a día, lo tienen naturalizado, no saben ver la vida de otra manera. A nosotras nos dejó pensando que quiénes nos creíamos para querer contar las cosas de otra manera. Ahí fuimos a una tutoría con Alvarado y le dijimos que estábamos bloqueadas y descolocadas, que no sabíamos por dónde seguir y él nos dijo “Ahí lo tenéis”.

¿Qué objetivo teníais al crear el documental?

C: Básicamente, nuestro principal objetivo era transmitir el testimonio de Tamar al mayor número de personas, que el público pueda abrir los ojos y descubra una realidad muy alejada de su vida cotidiana. Además, tal y como dice Tamar, no buscamos con este documental únicamente que el público se compadezca de los palestinos, sino que tras verlo se interesen e investiguen más acerca del conflicto.

¿Qué sentís que os ha aportado a nivel personal?

C: A mí me ha hecho valorar muchísimo todo lo que tengo a mi alrededor. Cuando escuchaba a Tamar me avergonzaba no estar informada ni de una cuarta parte de todo lo que ocurre y se vive allí. Me fascinó la entereza y madurez que tiene, habiendo vivido tanto en tan poco tiempo.

A: No es solamente eso, es pensar que nosotros teníamos una idea preconcebida y realmente no teníamos ni idea. Tamar hablaba con nosotras mientras llorábamos y era ella la que nos consolaba a nosotras. Nos preguntábamos ¿por qué tengo que llorar yo?, es algo vergonzoso. Además, ese es el único momento en el que salimos algunas de nosotras en el documental, es un momento en el que pensamos “qué tontas somos” y cómo nos avergüenza que sea ella la que nos tiene que consolar.

Alba,tú estuviste en Palestina ¿Fue antes o después de todo esto?

A: Tuve la oportunidad de ir justo el verano después, pero es un poco lo mismo. Yo estaba al tanto del conflicto palestino-israelí, pero no fue hasta que me concedieron la beca cuando me puse a documentarme en profundidad. Al llegar me pasé los cinco primeros días en ‘’shock’’ por decirlo de algún modo. Sólo podía pensar “qué tonta soy creyendo que por un momento creía que lo sabía todo”. Aunque leas prensa no convencional,  estés documentada o al tanto de lo que ocurre, la información que llega a España es muy escasa, y no llegamos a conocer con certeza sobre la situación que está viviendo la población palestino.

¿Qué creéis que el testimonio de Tamar aporta al documental?

C: A través de sus palabras aporta transparencia y cercanía acerca de un tema tan lejano para nosotros.

A: De hecho, todo el contenido que aparece en el documental  está grabado únicamente por ella. Creo que poner cara al conflicto también hace que sea mucho más cercano a la hora de empatizar. Sabes que es Tamar, que tiene una familia, unos hermanos, amigos…y ella te lo está contando en primera persona en todo momento. 

Uno de los problemas entorno al conflicto palestino es la tremenda ignorancia de la población. ¿Cómo resumiría brevemente la situación?

A: Lo que está haciendo Israel no tiene nombre. Durante este tiempo de pandemia, han multiplicado la destrucción de infraestructuras palestinas en su proceso histórico de guetificación y limpieza étnica a cámara lenta. En Hebrón por ejemplo, la gente llega a su casa o negocio y encuentra que la puerta está blindada, los están echando de su tierra. Algunas veces simplemente irrumpen en las casas, roban o las demuelen. Les están haciendo la vida imposible para que se vayan y colonizar sus tierras. Tenemos amigos que no han podido ir durante un año a la universidad porque no los dejaban pasar en el checkpoint. Y eso en el mejor de los casos, si mencionamos a Gaza… Lo increíble de los palestinos es la fuerza y la entereza que muestran en ese aspecto, si les preguntas si les gustaría irse de su país, la mayoría te responderá que no, que su tierra es esa y que la van a defender siempre. Es importante apoyar movimientos como el BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones), una reacción al apartheid y a las violaciones a los derechos humanos que Israel comete contra el pueblo palestino bajo una brutal ocupación militar.

¿Cuál es vuestra relación con Tamar en la actualidad?

A: Yo a día de hoy sigo hablando con ella, hablamos casi todas las semanas… es genial que podamos seguir teniendo esa relación.

D: Me hace gracia porque Tamar tiene a mi padre en facebook y hablan por ahí, mi padre hablando con el traductor de google como puede porque Tamar no habla español.

Débora, has dicho que te gustaría hacer la diplomatura de cine documental. ¿Fue a raíz de este trabajo?

D: Pues en realidad si, no te voy a mentir. A mí antes no me gustaba ver documentales, pero además del documental encontré en esa misma asignatura el formato de los videodiarios, que es un formato de documental que te permiten grabar el día a día con total naturalidad… y yo me di cuenta de que es un género que encaja mucho conmigo. Al final cuando haces un documental eres tú la que habla con las personas, la que investiga ciertas cosas, la que tiene el contacto directo con el tema que estás tratando.. Además, con el documental de Tamar creo que tanto yo como mis compañeras descubrimos una sensación de satisfacción por dentro cuando ves que consigues dar voz a una persona que quiere transmitir algo pero que a lo mejor no es capaz por sus propios medios. Si me cogen para la diplomatura se lo deberé mucho a esa asignatura porque me hizo ver el género con otros ojos.

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