El arte de la tipografía

  • por

Una charla con Ana Moliz

¿Alguna vez te has parado a pensar en la cantidad de letras que nos rodean? ¿O tan siquiera sus orígenes? ¿Te has preguntado por qué deberías pagar por usar una tipografía o el trabajo que hay detrás de ella?  Hoy nos adentramos en el fascinante mundo de las letras – o glifos-, de la mano de la diseñadora gráfica Ana Moliz. A continuación, hacemos un pequeño repaso a lo largo de su carrera.  

Ana Moliz dando clase en la escuela Gauss Multimedia

Moliz es diseñadora gráfica especializada en tipografía y diseño editorial. Desde hace unos años es directora de la empresa que lleva su nombre – y ha co-fundado el blog editorial Rayitas Azules (el primero de contenido editorial y tipográfico en español). 

Esta mujer a la que podríamos tildar de humanista e incluso trotamundos por sus amplios intereses y experiencia, comienza su andadura en Granada como historiadora, faceta que en la actualidad ha conseguido complementar con el diseño tipográfico. 

Como emprendedora, profesora de diseño en la escuela Gauss Multimedia, y madre de un hijo, la cordobesa acumula unas cuantas horas de vuelo y tan sólo unas pocas de sueño. Se define como amante de las letras en todas sus acepciones, pero sobre todo en la de tipografía, disciplina por la que siente tal pasión que lleva desde 2008 empapándose de ella hasta hacerla su profesión. 

¿Qué libro estás leyendo últimamente?

A: Legibilidad y tipografía de Horacio Gorodisher y publicado por mi editorial favorita, Campgrafic, lo he empezado hace poquito pero creo que me va a gustar muchísimo. 

 “La situación excepcional que estamos viviendo desde marzo me ha aportado algo positivo y es la oportunidad de haber participado en numerosos eventos donde he escuchado de primera mano a grandísimos profesionales a los que admiro, que de no ser on-line habría sido imposible”.

Ana Moliz

Por lo que veo tienes una agenda muy apretada y un amplio currículum como ponente, ¿cómo te sientes al ser invitada a tantos congresos?

A: Creo que lo más interesante de ser ponente es tener también la oportunidad de escuchar y aprender de grandes mujeres y hombres de los que allí estás rodeada. Me quedo con el último en el que he estado, Tipografilia, en México. Fue una jornada muy intensa a la que asistieron profesionales tan importantes como Paco Calles.

Sus comienzos

1. En primer lugar, me gustaría que hablásemos un poco sobre tu background. ¿Cómo llega Ana Moliz, una estudiante de Historia, a ser diseñadora tipográfica y editorial? 

A: El arte siempre ha estado presente en mi casa por influencia de mi madre, que también es diseñadora. Al acabar la carrera de Historia me especialicé en Arqueología y me sentía bastante perdida porque la oferta laboral no me dejaba muchas alternativas. Así que mientras tomaba esa decisión tan trascendental en mi vida, me fui unos cuantos años a Irlanda, a la aventura. Siempre he sido bastante curiosa, por lo que decidí adentrarme en la Universidad, que además allí es pública. El primer curso al que me apunté en Irlanda fue Diseño y Marketing… me maravilló y desde entonces empezó a rondarme en la cabeza la idea de que quería estudiar diseño. Me enteré de que en Granada habían abierto la primera escuela de diseño privada que no pertenecía a Bellas Artes, así que ahorré para estudiar la diplomatura de Diseño Gráfico, y desde entonces ya son casi 16 años que voy a cumplir como diseñadora. Actualmente sigo formándome en diseño con un Máster que estoy haciendo en Alemania.

2. Y en este sentido, ¿qué hallazgos te ha aportado el mundo del diseño a nivel personal? (En materia de cultura, personas, lugares…)

A: Me ha aportado conocimientos no sólo en la tipografía, sino también en riqueza literaria, leer es fundamental y estudiar continuamente me ha hecho mejor lectora. Gracias al diseño he conocido también a las personas de mi “núcleo duro”, como son mi pareja y mis mejores amigos, se puede decir que el diseño me lo ha dado prácticamente todo.

3. ¿Qué crees que podemos aportar los jóvenes al diseño? ¿Y Málaga? ¿Es una buena ciudad para estar en contacto con las tendencias?¿Por qué?

A: Creo que el gran regalo de la juventud es la inocencia. Cuando eres joven tienes la capacidad de lanzarte a la piscina y experimentar sin miedo, con el tiempo y las decepciones esa inocencia se va perdiendo. Sin duda es importante estrechar el vínculo entre generaciones porque tanto la juventud como los mayores pueden nutrirse mutuamente si se escuchan con atención.
Por otro lado, mi relación con Málaga es tremendamente personal, allí terminé de formarme profesionalmente y desarrollarme a todos los niveles, además Málaga me ha dado la oportunidad de conocer a mi marido y por tanto me ha dado a mi hijo. Independientemente de eso, creo que en el ámbito cultural Málaga se ha convertido en una potencia de primer orden a nivel nacional, demostrando que los motivos que pueden acercarnos a Málaga no son sólo la playa o la comida sino el alto nivel cultural en materia de museos, tradiciones, gastronomía, raíces, clima… pero sobre todo hago hincapié en el crecimiento cultural porque es un destino muy atractivo para interesarse por el arte y el diseño.

4. En 2016 te embarcas junto a tu antiguo profesor de Gauss, Salva Cerdá, en el blog editorial Rayitas Azules, donde además de publicar artículos sobre tipografía y traer al castellano este tipo de contenido, lideras la sección Mujeres en tipografía. En ella das visibilidad a nuevas diseñadoras en activo, y según tengo entendido, dejaste de entrevistar a diseñadores en esta disciplina hace algún tiempo. ¿Crees que hoy en día la tipografía sigue estando falta de voces femeninas o más bien que no tienen el mismo alcance que las masculinas?

A: Después de llevar tanto tiempo formándote en tipografía te das cuenta de que todos los referentes son masculinos cuando yo como profesora me encuentro que el 80% de mi alumnado a lo largo de los años han sido mujeres. ¿Dónde están esas mujeres que engrosan la mayoría de los estudios de diseño y agencias de publicidad? Al final la presencia de las mujeres siempre ha sido constante en el mundo intelectual en todas las disciplinas pero desgraciadamente han sido borradas de la Historia desapareciendo en crónicas y en bibliotecas salvo en contadas ocasiones.Lo que entendemos hoy día por la invisibilización.

Cuando Salva tuvo la idea de poner en marcha el blog se puso en contacto conmigo, cosa por la que le estoy tremendamente agradecida y bueno, él se encarga de la parte editorial y yo de la tipografía, que al final van de la mano. Me sentía totalmente obligada a poner en marcha esta sección –Mujeres en tipografía– ya que tenía un medio. Así que decidí dedicarle un espacio a todas estas mujeres, entre las que me incluyo yo, para que tuvieran presencia. Dando a conocer no sólo a las mujeres que están trabajando ahora, sino también en el pasado y así trazar una especie de línea continua para devolverle la voz a quien nunca se le debió arrebatar.

5. Continuando con la línea del blog, desde Rayitas Azules organizásteis el año pasado la primera edición del Málaga Type, un encuentro entre amantes de la tipografía. ¿Cómo surgió esta idea? 

A: Málaga Type fue una idea mía, así como de Salva Rayitas Azules. Llevaba muchísimo tiempo con el runrún en la cabeza de que necesitaba traer este tipo de eventos a la ciudad. Toda mi vida he tenido que desplazarme para poder asistir a congresos y formarme con las personas que me interesaban. Así que llegué a la conclusión de que teníamos una ciudad maravillosa a la que todo en mundo quiere venir y espacios de sobra para hacerlo sin tener que moverme yo. 

Al principio intenté hacer una gala de premios que no eran el Málaga Type y toqué un par de puertas sin suerte. Hasta que un día comentándolo con Salva me animó a que lo hiciéramos desde el blog. A través de maravillosos contactos como las personas de Mr. Watson dimos con la Fábrica de Cervezas Victoria, concretamente con Genoveva, a quien estamos tremendamente agradecidos. A ella le encantó el proyecto y nos puso todas las facilidades del mundo para llevarlo a cabo en su espacio. 

La acogida fue espectacular, la gente no se pensó dos veces el venir y creo que ha sido una de las cosas que más he disfrutado en mi vida. El poder organizar un evento tipográfico en mi tierra y que además saliera tan bien fue un sueño hecho realidad. Os invito a todos a ver el vídeo de este evento que duró dos días, disponible en el blog de Rayitas Azules. Lamentablemente por la situación que estamos viviendo no ha sido posible repetirlo este año pero queremos continuarlo para próximas ediciones.

6. ¿Con qué ponentes te gustaría contar para próximas ediciones?

A: La verdad es que lo tengo súper claro y espero que esta entrevista llegue a Latinoamérica. Soy una gran fan del diseño latinoaméricano a todos los niveles y creo que es donde ahora mismo se están cociendo los proyectos y puntos de vista más interesantes, además en nuestra lengua. 

Tengo una larga lista de diseñadores que me gustaría traer, desde profesionales del Lettering como Cyla Costa, Nubikini, Sabina López, mis amigos de Bastarda Type…  Lo tengo más claro en cuestión de mujeres aunque como voz masculina me gustaría mucho contar con Gen Ramírez. En Europa también hay varias que me gustaría también traer, como Carolina Giovagnoli. Pero sobretodo me traería a toda Latinoamérica.

Una tipografía para el pueblo

7. Entre tu amplio currículum como ponente, me llama la atención Una tipografía para el pueblo, taller que realizaste en Benamejí (Córdoba) en el año 2015. Cuéntanos un poco acerca de este evento. 

A: Probablemente esa fue la ponencia que dio el pistoletazo de salida a las ponencias que llevo haciendo desde hace hace cinco años. Yo soy de allí, de Benamejí, y al ser historiadora llevo muchos años dentro de la asociación de Patrimonio del pueblo, que es un tema con el que estoy muy sensibilizada. Todo surgió cuando se descubrió que debajo de una casa de la calle en la que me crié, había una placa perteneciente a 1859. Después de mucho investigar nos dimos cuenta de que era la fecha en la que se habían rotulado las calles, por lo que fue un hallazgo histórico. Así que decidí que sería una idea muy bonita tanto para mí a nivel personal como para el pueblo estudiar su procedencia y a quien la concibió con esos glifos y esas formas. Paralelamente también desarrollé a partir de ella un alfabeto completo, tipografía a la que llamé Benamejí y que presenté como proyecto conjunto a la investigación en aquella ponencia. Fue un proceso muy bonito que además me llevó a desarrollar años más tarde otra tipografía llamada Silera también en honor a una cueva de Benamejí. Al final si te das cuenta mis estudios de Historia siempre me acompañan.

8.¿Cómo crees que es posible convencer a los menos interesados que el diseño también es necesario en pueblos y zonas rurales? 

A: Apelando a los sentimientos. Este proyecto tenía mucho que ver con las tradiciones y las raíces, y si se pierde la receta de un dulce típico que hacía tu abuela, posiblemente tu nieto nunca sepa de su existencia y no saboreará tu infancia, por poner un ejemplo. Creo que es una idea muy importante en pueblos pequeños como el mío donde las tradiciones están muy arraigadas y su gente se siente muy orgullosa de sus raíces y las defienden. Si demostramos que la tipografía forma parte de la recuperación de la subsistencia del pueblo y que el día de mañana nuestros nietos pueden seguir disfrutando de ello si la cuidamos, entonces serán capaces de entenderlo. 

9. Con respecto a tu andadura profesional tanto en Molizestudio particularmente, como en diversas colaboraciones a lo largo de tu carrera, ¿qué proyecto o proyectos (que se puedan desvelar) recuerdas con más cariño?

A: Recuerdo casi siempre con mucho cariño todos aquellos que me han dejado a nivel profesional toda la libertad del mundo, donde más han confiado en mí como profesional. Pero sobre todo los proyectos culturales e históricos, por ejemplo se me viene a la cabeza el MAF, del Festival de Málaga, gracias al equipo de Cristina Consuegra que siempre ha creído en lo que hacía, además de todas las ‘performances’ que he tenido la suerte de realizar con mi marido. O los proyectos en donde puedo utilizar la Historia como hilo argumental. 

En este último puedo desvelar que a nivel profesional he tenido un encuentro maravilloso este año con mi admirado Ramón Soler y hemos trabajado codo con codo en un proyecto para el que no puedo decir el nombre pero en breve seguro que lo podréis disfrutar todos. 

 10. Además de dirigir tu propio estudio, escribir para Rayitas Azules, dar conferencias en todas partes del mundo y ser madre eres profesora de diseño gráfico en la escuela de diseño Gauss Multimedia. 

A: ¡… y más cosas que hay por ahí! – apunta entre risas.

¿Cómo es posible conciliar tu vida familiar y profesional?

A: Este es un tema que sale mucho en los encuentros entre diseñadoras por la inquietud de saber si lo estamos haciendo bien. Creo que la suerte que tengo a nivel personal es que soy una persona extremadamente organizada. Siempre que me siento delante de un ordenador es para ejecutar, y con las cosas muy claras, por lo que todas las semanas me hago un timeline en el que voy priorizando y repartiendo tiempos a nivel semanal y mensual. Además Salva y yo nos parecemos bastante en esta faceta, con lo que Rayitas Azules tiene un calendario bastante cerrado desde principios de año en el que sabemos sobre lo que vamos a escribir. Por otro lado, tengo también la grandísima suerte de tener conmigo a la mejor pareja del mundo, Vicente, alguien que entiende, que somos un equipo y que las tareas son conjuntas en temas de crianza y de hogar. Aunque mi hijo es lo primero de todo, luego ya trato de aprovechar mis horas de trabajo al máximo. Debería ser así siempre, supongo que hay que saber elegir bien, pero bueno, yo cada día quiero creer que las personas están más concienciadas y que se van dando pasos importantes a pesar de que todavía quede un mundo.

11. Pregunta obligada.En una profesión como esta donde tienes que estar en constante aprendizaje, ¿cómo consigues mantener el músculo de la creatividad activo?

A: Siempre le digo a mis alumnos el primer día de clase que creativos podemos ser todos, hay una charla TED de un profesor universitario que estaba convencido que el modelo de educación actual mata la creatividad, pero la creatividad es algo que se aprende a base de experiencia con entrenamiento, al igual que hacer ejercicio. Obviamente hay que intentar buscar los mejores ejercicios para mejorar cada músculo. En el diseño hay que formarse en esos ejercicios, y probablemente tengan que orientarte, al final ser diseñador es un modo de vida y se acaban integrando. El primero de todos ellos es dejar atrás el miedo a equivocarte, porque si no dejas que tus pensamientos fluyan nunca vas a ser creativo del todo, equivocándote se aprende mucho. El segundo es buscar referentes. Pero primordialmente no creo que haya más ciencia que la constancia y el trabajo.

La función expresiva de la tipografía

12. Retomando el tema de tu pasión, la tipografía, te he oído afirmar en numerosas ocasiones que la mayoría de la gente ignora que la tipografía también tiene una función expresiva. ¿Consideras que, en líneas generales, se abusa demasiado de tipografías neutrales? ¿Alguna en concreto?

A: Me encanta esta pregunta porque llevo casi dos años centrándome mucho en este aspecto de la tipografía, la expresividad y cómo podemos vehicular mensajes más emocionales a través de las formas de las letras. Desde hace tiempo tenemos muy integrada la psicología del color y que los colores transmiten emociones, pero normalmente las personas ajenas al diseño no ahondan en la tipografía y utilizan de manera muy subjetiva las que mejor les parece. Cuando empiezas a estudiar descubres que la tipografía es vital como pata del diseño.En la cortita Historia del diseño sabemos que en los años 50 se utilizaban demasiadas tipografías caligráficas, expresivas y muy elaboradas, por lo que en los 60 se produce un cambio de paradigma que rompe con lo conocido y en el que se simplifica mucho la estética visual. La publicidad no podía ir acompañada de estas tipografías tan recargadas, por lo que surgieron otras más neutras y directas como las grotescas suizas o góticas en E.E.U.U., la Helvética como madre del movimiento. Realmente fue una labor muy importante en ese momento pero como gran observadora de las tendencias, creo que actualmente volvemos a necesitar ser más expresivos. La competencia es feroz en los medios digitales y es necesario dejar mucho más claro cuál es la

personalidad de tu empresa y llamar la atención. Además somos seres emocionales, todo lo que hacemos o compramos es por impulso. Aunque utilicemos tipografías neutrales debemos introducir poco a poco elementos de ruptura que rompan con la narrativa anterior.

13. ¿Existen buenas y malas tipografías? ¿Alguna que tengas vetada? Si es así, ¿por qué razón? 

A: No existen buenas y malas tipografías, existen buenas y malas decisiones. Una mala tipografía sólo sería a nivel técnico aquella que no estuviera bien espaciada ni equilibrada en los contrastes de blancos y negros. Soy de las personas que piensa que tienen que seguir haciéndose más tipografías al igual que tienen que seguir escribiéndose libros. En cuanto a las vetadas puedo decir que nunca he utilizado en mi vida Papyrus, simplemente no me gusta a pesar de ser historiadora. Incluso prefiero la Comic Sans, que aunque no la utilizaría prácticamente para nada la defiendo, entiendo para qué se hizo y que al final con el tiempo se ha ido descontextualizando. Por otro lado hay una tipografía que aunque siempre trato de separar el arte del artista no puedo utilizar porque no puedo soportar a la persona que la hizo, Gill Sans de Eric Gill, un diseñador inglés tremendamente talentoso que fue muy admirado pero del que se descubrieron sus monstruosos diarios después de su muerte en los que dejaba detallados con pelos y señales las perversidades que había cometido, las cuales no voy a enumerar para que las busque quien esté interesado puesto que se pueden encontrar en Internet fácilmente. Pero como mujer, madre y persona no puedo soportarlo. Y habiendo tantas alternativas tipográficas me parece innecesario.

Consejos finales

15. Para que sirva como consejo tanto para futuros diseñadores como para cualquier persona relacionada con el mundo editorial, así como para nosotras como revista, ¿qué elementos crees que debe tener una buena portada y en general una buena maquetación para ser correcta y funcional, o bien llamativa? 

A: Una buena portada debe tener una buena cabecera, en primer lugar, algo que transmita los valores de la revista y en esta cabecera, una buena tipografía es muy importante. Desde el primer momento tendremos que saber sólo con la cabecera si es una revista de motos, de música o de cocina. Lo segundo es un buen tab line, que sea comunicativo y divertido, en una línea que tenga un mensaje más emocional que descriptivo. No es lo mismo decir “Revista de coches” que “Adonde el motor te quiera llevar” que posiblemente capte mejor el tono de la revista. Por supuesto también una buena gráfica y una composición. Las cuatro patas del diseño gráfico: tipografía, color, mensaje y composición. 

Todo se reduce a eso.

Por último dependiendo de si es un medio impreso lo más interesante es que por dentro sea variada y que no sepas lo que vas a encontrar, de modo que siempre tengas ganas de comprarla.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *