Roxana Lewandowska, una polaca enamorada de Málaga

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La joven promesa de la poesía, el cine y la fotografía ya cuenta con un libro bajo el brazo y numerosos reconocimientos en festivales de cine

Fotografía Roxana Lewandowska

1. Has realizado trabajos como fotógrafa, directora de cine, crítica de documentales y poeta. ¿Con qué faceta tuya te identificas más y por qué?

Actualmente, la fotógrafa, pero eso va cambiando. Hay semanas que no salgo de mi oficina porque escribo sin parar y no toco la cámara, ya que quiero concentrarme totalmente en la poesía. Cuando hay festivales de cine, no quiero pensar en otra cosa que películas, aunque siempre llevo la cámara en mi mochila por si acaso.

Ahora he dejado la poesía y el cine para un rato, porque con el fin de la cuarentena volvieron las sesiones de fotos. Y de verdad que echaba de menos ver otra vez a gente delante de mi cámara, porque en el encierro solamente podía sacarme autorretratos.

2. ¿Qué o quiénes han sido tus principales fuentes de inspiración?

Creo que mi abuela, la fotografía, Alan Rickman y Antonio Banderas. Mi abuela era mi mayor inspiración, era viajera y yo tenía la suerte de acompañarla en sus últimos viajes. Me enseñó el amor al mundo y que lo más importante en la vida es tener alguna pasión.

La fotografía porque en la infancia pasaba horas viendo las fotos de Bogdan Marciniak y Krzysztof Miller. Gracias al primero me encanta el blanco y negro tanto, y gracias al segundo viajo por sitios como Haití o Camboya. Alan Rickman me enseñó la magia del teatro. Creo que, gracias a él, he entrado tan profundo al mundo del cine. Y Antonio Banderas…bueno, eso ya lo veremos más adelante.

3. Desde que eras pequeña, tu pasión por el español y por Andalucía han estado muy presentes. ¿Por qué elegiste Málaga como lugar para vivir y por qué aprendiste el español de entre todos los idiomas?

Como ya he comentado, viajaba mucho con mi abuela. Veíamos necesario saber algún idioma más, por lo que mi abuela me apuntó a clases de inglés. Y fue un desastre. Me iba fatal, no tenía ningunas ganas de estudiarlo, no me gustaba como sonaba y no veía sentido en aprender algo que no me gusta. Así que decidimos dejarlo y elegir otro idioma.

Elegí el español porque…era muy fan de Antonio Banderas y soñaba con conocerle y hablarle algún día. Tenía nueve años y pasaba cada rato libre estudiando palabras nuevas en español y escuchando entrevistas de él. Era una fan de verdad y mi sueño más grande era visitar Málaga, su ciudad.

Sin embargo, viajábamos por Latinoamérica y Asia y no queríamos venir a Málaga porque realmente teníamos unas expectativas muy altas con esta ciudad. Hasta que un día bastante normal en agosto de 2014, mi abuela entró en mi habitación diciéndome que tenía un par de horas para preparar mi maleta porque nos íbamos a Málaga.

Nos fuimos y me enamoré totalmente de la cultura andaluza, de la Manquita y de la gente más amable y cariñosa que he conocido en mi vida. Por primera vez, me sentía como en casa. Volvimos a Polonia con planes de mudarnos aquí lo más pronto posible, pero poco después mi abuela falleció. Su muerte fue inesperada, ya que murió a pocas horas de nuestro siguiente viaje.

No podía entenderlo, pero ahora después de años, creo que cada uno tiene su tarea en la vida y después de cumplirlo puede irse tranquilamente. Con mi abuela recorrí casi el mundo entero y nuestro último viaje fue a Andalucía, por lo que creo que una de sus tareas era enseñarme la que iba a ser mi casa. Así que terminé bachillerato y me mudé a Málaga para terminar mis estudios.

4. Has realizado más de 100 fotosesiones en tu vida. ¿Hay alguna que recuerdes especialmente o que sea tu favorita por algún motivo?

No tengo una sesión favorita, pero tengo mucho cariño a todas las fotos que le he hecho a Sylwia Markowska. La conocí en el colegio y un día le pregunté si podía hacerle un retrato y así empezó mi aventura con la fotografía y la suya con el modelaje.

Desde ese momento ya han pasado nueve años y creo que ninguna de las dos al principio creía que iba a convertirse en algo serio. Me encanta trabajar con ella, es mi musa. Además, me emociona mucho ver el progreso que hemos hecho juntas.

5. ¿Qué tipo de fotografías son las que más te gusta realizar?

Creo que reportajes de los viajes porque me encanta enseñar al mundo el mundo. Lo cotidiano de alguien puede ser extraordinario para mí y eso ya merece una buena foto. Además, en mis viajes siempre paro a la gente interesante y les hago fotos. Tengo una serie de retratos de desconocidos que llamo “No models”.

A veces dichos desconocidos, después de hacerles las fotos se hacen amigos míos, mientras que oteros solamente miran al objetivo y cuando quiero acercarme a ellos para enseñarles cómo han salido, desaparecen. Y si no tuviera las fotos de ellos, seguro pensaría que eran solamente un invento de mi imaginación.

6. Debutaste en 2014 con el poema “Una de esas historias que siempre regresan por la noche” en un concurso polaco. ¿Crees que la poesía es valorada en Polonia? ¿Y en España?

Hay este problema con la poesía de que a ella no le gusta la muchedumbre, por lo que nunca será valorada como la música o el cine. Ella tiene un grupo muy reducido de público y en este grupo es valorada, e incluso a veces sobrevalorada. Pero en la vida, digamos normal, no es valorada. Ni en Polonia ni en España.

Creo que es un poco culpa de las clases de literatura de los colegios. Se nos enseña que la poesía es algo muy difícil para entender, que son unos versos llenos de palabras complicadas y que tenemos que interpretarlo bien, porque debemos imaginarnos que sentía el autor y que quería decirnos cuando lo escribía. Y eso es una tontería. Da igual lo que él sentía, lo importante es lo que a nosotros nos hace sentir con lo que escribió.

7. En 2018, publicaste tu primer libro de poesía, “No funciona”. En él, combinas el español y el polaco y hablas de Málaga, de la amistad, del amor, del café y de todas las cosas que te inspiran. ¿Por qué “No funciona” como título? ¿De qué idea nació este proyecto?

Cuando hablo con mis amigos polacos, suelo intercalar palabras en castellano. Casi todos mis amigos saben qué significa “confundido”, “fotón”, “personaje” o “no funciona”, porque es más fácil para mí decir estas palabras en español que en polaco.

Por ejemplo, “no funciona” en polaco es “nie działa”, que es mucho más complicado. También se puede traducir usando un arcaísmo polaco “nie funkcjonuje”, pero ya nadie usa ese término. Lo curioso es que, por este arcaísmo, casi toda la gente entiende lo que puede significar “no funciona”, por lo que no tengo que traducirlo. Uso tanto esta expresión que se ha vuelto mi muletilla.

Cuando estábamos preparando el libro, no sabíamos qué título darle y queríamos solamente un título, el mismo en polaco y español, ya que no queríamos traducir nada para no complicar más la cosa. No se nos ocurría nada y le dije a mi crítico literario: “Vamos mal, otra cosa no funciona”. Nos miramos y ya supimos que el libro tenía que llamarse así. Además, “no funciona” hace referencia al último poema del libro, que para mí es el más importante de todos los que he escrito en mi vida.

8. Otro de tus talentos es el cine, has ganado varios concursos y has sido jurado en varios festivales de cine tanto de Polonia como de España, ¿qué es lo que más te gusta del cine? 

Me encanta el cine, porque nos permite dejar nuestras vidas por un rato y vivir la de alguien a veces completamente diferente. Y creo que es la mejor manera de enseñar la compasión.

9. ¿Cuál es tu película favorita y cuál fue la última que viste?

Película favorita creo que no se puede elegir solamente una. Vincent de Tim Burton, Viaje a Darjeeling de Wes Anderson, Cabezas parlantes de Krzysztof Kiéslowski, Alias María de José Luis Rugeles o Cuba y el camarógrafo de Jon Alpert. Creo que estas películas sí eran y siguen siendo muy importantes para mí.

La última que he visto es Cómo ser John Malkovich. Una maravilla.

10. Por último, ¿se puede saber cuáles son tus próximos proyectos?

Dentro de diez minutos empiezo una sesión de la que no puedo contar nada. ¿Eso ya cuenta como futuro proyecto? Ahora mismo estoy entre escribiendo un guion de teatro y las sesiones de fotos. Además, estoy en Polonia y mañana por fin veré a mi crítico literario – al cual llevo sin ver casi ocho meses – y hablaremos de algunas ideas que tenemos. No hay nada claro todavía, por lo que prefiero no contar nada. Aunque el pueblo dice que ya debería sacar un nuevo libro, pero…yo no digo nada.