La esencia es el proceso

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Fotografía Fer Gómez Mateos

El que se hace llamar mal estudiante irónicamente ha acabado siendo profesor en el Centro de Fotografía y Artes Visuales malagueño, APERTURA.

Fer Gómez Mateos siempre ha estado ligado a la cultura, ella le viene como una compañera de vida que le enseñó su padre. Afirma haber creado obras desde siempre, improvisando con esculturas o papel. Sin embargo, a pesar de sus destrezas, cuando cursaba las formaciones de arte, las asignaturas obligatorias se le resistían hasta el punto de llevarle a abandonar sus estudios.

Con un tono pícaro Fer narra cómo un chavalillo joven y sin rumbo fijo iba pegando tumbos hasta que un día se fijó en la herramienta de Photoshop, la cual fue la llave que le abrió su dedicación a la fotografía. A raíz de ahí, se dedicó a su formación y trabajo continuo. “Yo me quedaba después de clase a poner en hora todos los relojes que iban a aparecer en un proyecto. Me prestaba a todo porque quería verlos trabajar, quería aprender”.

Entre sus proyectos, como el de Fotografía Smartphone u Ordenando la Playa, apareció durante el confinamiento una idea que ha captado la atención del público, hasta a un chico portugués que ha inventado un filtro de Instagram basándose en su obra. Sin nombre ni motivo aparecen unos retratos y paisajes en blanco y negro que se funden con prismas de colores vivos, pero él no descarta que vayan cambiando, por eso explica: “Paola y yo tenemos la casa llena de cajas de lápices, rotuladores… que parece esto una tienda y siempre estamos dibujando y probando cosas nuevas”. A Fer le llama la atención cómo los fotógrafos de su entorno tienen unos objetivos claros en sus trabajos y unas metas marcadas, para él no está todo tan definido, se mueve por lo que le nace.

“La gente se espera una movida súper trascendental. Yo estaba aquí aburrido de estar metido en mi casa, no podía hacer fotografías y empecé a investigar uniendo las dos cosas que me gustan: imágenes y diseño”, recalcaba. No tiene una idea fija por la que nació su último proyecto, fue como una fuga, una vía de escape de ese período de tiempo en confinamiento.

Se autodefine como una persona que se aburre trabajando las cosas, por eso empieza con algunas fotografías en una temática y al tiempo es capaz de comenzar con otras. De momento, sus fotografías con prismas siguen en marcha y han ido evolucionando, buscando cada vez una percepción más realista, en la que ya no se sabe si el  prisma se adapta al entorno o es el      entorno el que se amolda a él.

Su cabeza sigue maquinando y esbozando nuevas ideas, hasta una que contaba en calidad off the récord y que se guarda en el tintero para algún día poderla desarrollar, cuando sea su momento.

Lo que queda claro es que se trata de un investigador de la fotografía que disfruta innovando y experimentando con ella. Puede que no tenga motivo alguno para hacerlas pero disfruta creándolas y trabajándolas, al fin y al cabo, en su trabajo la esencia es el proceso.

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