¿ES LA CULTURA SEGURA?

El efecto coronavirus en la agenda cultural

Fotografía RTVE

Todos los sectores se han visto damnificados por el Covid-19 en mayor o menor medida, sobre todo de forma económica. La cultura ha sido y esta siendo una de las grandes afectadas por esta pandemia, hemos podido ver desde mediados de marzo hasta la actualidad como el panorama de la música, el teatro y el cine ha ido variando.

Desde el cierre de los todos los locales de ocio, cancelación de conciertos, atraso de estrenos de películas y rodajes hemos podido comprobar como los artistas han ido adaptándose a esta situación, se han realizado canciones y videoclips a distancia, se han estrenado películas gracias a las nuevas

plataformas audiovisuales de pago, e incluso se han creado nuevos estilos televisivos como es el ejemplo de ¨Todos en casa¨ de TVE, un nuevo programa de entretenimiento y servicio público que llegó cuando la televisión, más que nunca, estaba siendo la compañía de millones de personas confinadas en sus domicilios.

Ion Aramendi, presentador del programa de TVE “Todos En Casa”

Acompañar en estos tiempos convulsos, entretener al público y concienciar de la importancia de mantenerse en casa fueron los objetivos por los que músicos y artistas se reunieron para el nacimiento de ¨#YoMeQuedoEnCasa Festival¨.

Imagen oficial del festival “#YoMeQuedoEnCasa Festival”

El festival fue virtual y tuvo lugar del 13 al 15 de marzo a través de Instagram. Cada artista realizó un directo desde su propio perfil a una hora establecida y expuso durante media hora un repertorio escogido previamente para poder compartir el poder de la compañía que provoca la música. Fueron más de 40 artistas los que se sumaron a esta causa sin ánimo de lucro entre ellos pudimos ver a Carlos Sadness, Demarco Flamenco, Funambulista o Marta Soto entre otros. 

Sin duda la música ha sido una de las más perjudicadas en el sector cultural, una vez terminado el confinamiento todos los artistas valoraron la situación de sus conciertos y presentaciones, el verano de 2020 se presentaba como un verano sin festivales, algo imprescindible para muchos artistas que viven de sus directos y sobre todo para artistas nuevos. España cuenta con casi 900 festivales anuales en todo su territorio, incluyendo ciclos de música clásica y otros géneros, según el Anuario de estadísticas culturales del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, la industria musical española se sustenta gracias a este circuito de conciertos. 

Sin embargo, no todos tiraron la toalla. El plan de desescalada del Gobierno contemplaba los espectáculos en aforos de hasta 400 espectadores (fase 2) y 800 (fase 3), siempre en recintos al aire libre y con los asientos distanciados. Diversos promotores conservaron la fe en estas medidas para dibujar alternativas para este verano. 

El panorama no mejoró cuando llegaron los rebrotes y con ellos las nuevas medidas del gobierno sobre el cierre de locales con actuaciones en directo. Desde Es Música, la federación que aglutina al sector, entienden que se tomen medidas, pero que hay que separar el ocio nocturno de las actividades culturales que llevan trabajando tantos meses sobre unos protocolos con gobierno y comunidades autónomas, con duras medidas para evitar contagios.

Reconocen que lo primero es la urgencia sanitaria, pero pide que se tomen medidas con concreción, con responsabilidad “y sabiendo que tras cada medida hay mucha gente que se está quedando colgada”.

En declaraciones, su director Joaquín Martínez destaca que: 

“Se está limitando a lo bestia los espacios cerrados, pero luego uno ve aglomeraciones en corridas de toros o que los centros comerciales siguen abiertos. Creo que se ha estigmatizado mucho al sector cultural”.

Los conciertos al aire libre continuarán celebrándose con restricciones, mientras los eventos culturales masivos y en interior tendrán que ser autorizados por las comunidades autónomas, dependiendo del riesgo que conlleven.